Esas maravillas (cinematográficas) que nos ha dado 2015

Ya sé que hoy es 2016, pero es que aprovecho hasta el 31 para apurar las películas que me han quedado por ver (que si Ex Machina, que si no sé qué…) y pensar con qué me quedo. Aquí tenéis mi selección 2015 y mis razones. Podrían ser muchas otras, pero éstas son las que me han emocionado, hecho reír, llorar, cantar, bailar o soñar.

  1. Selma (Ava DuVernay, 2014): Martin Luther King nunca fue tan humano y a la vez tan épico como bajo la mirada de esta directora. Qué tremendo peliculón.
  2. Pride (Matthew Warchus, 2014): El subidón posterior a la película y la sensación de bondad que deja es impresionante. Por no hablar de esa escena de baile con Dominic West que vale un potosí.
  3. El año más violento (J. C. Chandor, 2014): Oscar Isaac es el hombre de 2015 y Jessica Chastain la mujer del siglo XXI. Ambos monstruos de la interpretación en un guión tremendo que hace de lo pequeño algo grande. No es “el año más violento”, sino “un año de lo más violento” y no hay nada como la violencia de subtexto.
  4. La canción del mar (Tomm Moore, 2014): La historia más mágica y tierna del año. E irlandesa.
  5. Inside out (Peter Docter, Ronny del Carmen, 2015): Pixar nunca decepciona (ni con El viaje de Arlo), pero Inside Out es una obra maestra entre todas ellas, de la animación, del guión, de la concepción de personajes, del dibujo, del feminismo… No hay nada poco maravilloso en ella.
  6. La Novia (Paula Ortiz, 2015): Seguramente, haber visto La Novia en el primer pase del Festival de Cine de Sanse le añadió magia a un filme ya tremendamente bello. Me quedo con esa congoja final, esa Novia alejándose y la tristeza que produce la inevitable tragedia.
  7. El puente de los espías (Steven Spielberg, 2015): Que Tom Hanks pase tanto frío en Berlín es tan maravilloso como la respuesta de su defendido a la pregunta de “¿Usted nunca se preocupa?”. Me sobra la escena final, pero el resto es una obra maestra sobre la honestidad y la integridad. Puro Hanks y puro Steven.
  8. Un día perfecto (Fernando León de Aranoa, 2015): Sacar de la tragedia más absoluta el humor más negro y más sincero es algo que sólo se puede lograr con un gran guión como éste. Benicio y Tim Robbins son una de mis parejas favoritas del año.
  9. Mad Max: Furia en la carretera (George Miller, 2015): No daba un duro porque me gustase esta película, pero salí encantada. Y tiene un guitarrista heavy que dispara fuego. No digo más.
  10. Risttulees (Martti Helde, 2014): Una de las cosas más bellas que vi este año, en el Festival de Cine de Gijón. Una técnica hermosa que, afortunadamente, se usa para contar una historia emocionante. Imperdible.
  11. Truman (Cesc Gay, 2015): La amistad elevada a la inmensa potencia de la tragedia y el humor. Un guión inmejorable y Ricardo Darín y Javier Cámara formando otra de las grandes parejas del año.
  12. Lejos del mundanal ruido (Thomas Vinterberg, 2015): Cierto es que no he visto la versión de Julie Christie y que Matthias Schoenaerts mejora todo lo que toca, pero lo que más me enamoró de esta versión fue el guión de David Nicholls (cuando una es fiel, es fiel para siempre) y la maravilla que es Bathsheba Everdene interpretada por Carey Mulligan.
  13. Sufragistas (Sarah Gavron, 2015): Pocas cosas de las que ha hecho Carey Mulligan merecen mi desprecio porque siempre encarna a mujeres interesantes. Sufragistas no sólo es lo que la Mulligan hace con ella, sino que cuenta una historia maravillosa que merecía haber estado en pantalla grande mucho antes.
  14. Testamento de juventud (James Kent, 2015): Alicia Vikander es otra de las maravillas de este año, y tal vez del próximo. La vida de Vera Brittain es mucho más que una historia de amor y de guerra, y eso consigue transmitir su mirada.

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